Videojuegos

Paititi: el juego de aventuras que soñaba de niño

Por Jérôme Stéphan · 27 de octubre de 2026 · Lectura: 6 min

Leer en: Español · English · Français

Paititi: el juego de aventuras que soñaba de niño

Cuando era niño, en Francia, me encantaba Las misteriosas ciudades de oro: Esteban, Zia y Tao cruzando el océano y los Andes en busca de las ciudades perdidas de los incas. Y me encantaban las películas de Indiana Jones: el sombrero, el látigo, los templos con trampas y la roca que rueda. Desde entonces tengo un sueño: hacer un juego de aventuras así. Hoy vivo en Pucón, al pie de los Andes, hice mis primeros juegos (Rania, Brick Trotter, Chrono Trotter) y decidí lanzarme. Se llama Paititi, y este es su primer diario de desarrollo.

Pantalla de título de Paititi
La pantalla de título: Tomás frente a los Andes y la Amazonía.

Paititi, la ciudad perdida

Paititi existe en la leyenda: una ciudad inca escondida en la selva, al este de los Andes, donde los incas habrían puesto su tesoro a salvo de los conquistadores. Muchas expediciones la buscaron sin encontrarla. Era el nombre perfecto para un juego que, como las ciudades de oro, termina frente a un tesoro.

La historia

1936. Tomás Varela, arqueólogo chileno, recibe en Valparaíso un paquete de su viejo maestro, el profesor Hartmann, desaparecido en la Amazonía: su libreta de viaje y un fragmento de oro de un medallón en forma de cóndor. Completo, el medallón abre la puerta de Paititi. Pero una hermandad de cazadores de tesoros, la Hermandad del Oro, dirigida por el elegante y cruel Viktor Strand, también lo busca.

La historia se cuenta en viñetas de cómic al comienzo de cada capítulo, generadas con Gemini a partir de mis indicaciones.

Los capítulos

Tomás junto al fuego en la Patagonia
El capítulo extra: sobrevivir en la Patagonia chilena, junto al fuego.

Los guardianes de Paititi

En la selva, Tomás se cruza con los guardianes de Paititi, que defienden la ciudad desde hace cinco siglos: máscaras de jaguar, pinturas turquesa y ocre, arcos y cerbatanas. Es un pueblo inventado para el juego, a propósito: prefiero no poner en escena a un pueblo real de la Amazonía, y así tengo toda la libertad para sus ritos y sus trampas. Al final se entiende que protegen la ciudad de la Hermandad del Oro.

Cómo lo hago

Tomás con barba de uno y de varios días, y un guardián
Los personajes de MakeHuman: a Tomás le crece la barba de capítulo en capítulo.

¿Y ahora?

Es un prototipo: los cuatro capítulos se juegan de principio a fin, pero todavía falta mucho. Vienen animaciones de verdad para los personajes, más detalles en la selva, la escalada de los Andes y una prueba en teléfono Android. Contaré los avances aquí, como con WindRush, mi juego de windsurf. Si quieres saber cómo armo mis juegos, lee crear un juego para Android con Godot.

¿Y tú, cuál era tu serie o tu película de aventuras de infancia? Escríbeme. Y si tienes un proyecto de juego o de aplicación, mira mi servicio de software a medida.

Créditos de los modelos 3D (CC BY 3.0, Poly Pizza): hidroavión «Small Airplane» de Vojtěch Balák; jaguar y caimán de Poly by Google. Los demás modelos son de dominio público (Quaternius, Isa Lousberg, CreativeTrio, MakeHuman).

¿Tienes un proyecto de juego o de aplicación?

Conversemos: te propongo la arquitectura, los plazos y un precio claro.

Pedir mi cotización gratisEscríbeme por WhatsApp
WhatsApp